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TALLER


FRENOS HIDRAULICOS SHIMANO


En esta ocasión vamos a realizar un mantenimiento y/o ajuste a nuestros frenos hidráulicos.


En muchas ocasiones, sobre todo al principio de tener una bicicleta con frenos de discos, suele pasar, que empezamos a escuchar “ruiditos” por todos lados en los frenos, pues bien, la mayoría de las veces, es porque la pinza de freno se ha desplazado un poco, o por cambio de disco...

También pueden deberse a otros factores como pistones cerrados (lo justo para que roce el disco) muelle o separador doblado, cristalización de pastillas, etc.…


Este tutorial lo voy a dividir en 3 operaciones diferentes y un consejillo:


1º Centrado de pinzas.

2º Cambio de pastillas.

3º Purgado.

4º Recomendacion.

 

CENTRADO DE PINZAS


Un golpe (al meter la bici en el coche, etc.) o una caída puede ocasionar un movimiento en la pinza de freno, provocando a su vez, un molesto ruido en los frenos.
Cuando esto sucede, es muy sencillo reparar.


Las herramientas necesarias son:

- Una llave Allen del 5


El síntoma más claro de que tenemos que centrar de nuevo la pinza con respecto al disco, es un “chirrido” constante (eso, si no se ha doblado el disco, que el ruido sería cada vez que pasa el disco por la pinza de freno).

La forma de proceder que usamos es la siguiente:

Aflojamos con la llave Allen del 5 los dos tornillos de sujeción del cuadro a la pinza.

   
 

Una vez flojos estos dos tornillos, accionamos la maneta de freno correspondiente con energía, y sin soltar esta, apretamos sin mucha fuerza, pero apretando, los dos tornillos que hemos aflojado.

Soltamos la maneta de freno y comprobamos girando la rueda al aire si sigue rozando.

En caso de que no roce de nuevo, volvemos a accionar la maneta de freno enérgicamente y apretamos bien los dos tornillos anteriores.

En el caso de que siga rozando, repetiremos el paso anterior nuevamente al pie de la letra. Si el ruido persiste, no se trata de un descentrado de la pinza de freno, así que estudiaremos las siguientes posibilidades.

 

Otras de los "molestos problemillas" es que sin querer, cuando la rueda no está puesta, apretamos la maneta de freno, y por consiguiente, el cierre de los pistones. Casi siempre ocurre, a 5 minutos de empezar a pedalear, y si no se sabe abrir de nuevo los pistones sin desmontar nada, nos vamos "muy" desilusionados a casa.

Para este problemilla, unas simples tarjetas (la del Carrefour, el corte ingles, decathlon, ikea...) son suficientes.

Con la rueda desmontada, iremos insertando tarjetas hasta que ocupemos el hueco. A partir de ahora, las siguientes las insertaremos en la parte central de las ya insertadas, con el fin de no rallar las pastillas. Así una tras otra hasta que cedan los pistones lo suficiente.

Normalmente, con unas 4-5 tarjetas es más que suficiente.

Otra opción, es tener una pieza que "deberían" dar las tiendas cuando compras la bicicleta, son unos separadores (normalmente de color naranja o rojo) que sirve para que no se cierren los pistones.

 

CAMBIO DE PASTILLAS Y LIMPIEZA DE PISTONES


El cambio de pastillas es un proceso que tenemos que aprender a realizar, pues en un año, podemos cambiar unos 3 juegos (según uso de la bicicleta y/o material de las pastillas) y eso es dinero que nos ahorramos, además de que en plena ruta, podemos tener problemas con alguna pastilla.

Otro motivo por el cual podemos cambiar de pastillas, sin que estas estén gastadas, es por contaminación o cristalización.

La contaminación, se puede dar con el simple hecho de poner aceite en la cadena sin cuidado, en este caso, es mejor cambiar pastillas.

Su síntoma es que no frena casi nada o la maneta pierde tacto.

Una frenada brusca nada más montar unas nuevas o al sacar la bici de la tienda nueva, puede causar una cristalización. Además de un cambio de temperatura brusco calor-frio (frenada – agua, por ejemplo).

En este caso, el síntoma que notaremos es que no frena casi nada y un “tembleque” de casi toda la bici. Es como si frenásemos con piedras, y el símil no es erróneo, ya que las pastillas se convierten casi en mármol, y nos podemos cargar el disco de freno.

 

Las herramientas necesarias son:

- Alicates
- Destornillador de pala ancha
- Juego nuevo de pastillas
- Aceite
- Paño

En este caso, vamos a realizarlo en un freno hidráulico Shimano (en este caso SLX). Casi todos los Shimano llevan el mismo sistema. Puede variar la posición del pasador en la pinza de freno o el deposito en la maneta, pero poco cambio.
OJO!!! Todo estos pasos hay que hacerlos sin tocar para nada la maneta de freno.

A la hora de cambiar pastillas empezaremos por desmontar la rueda correspondiente a la pinza de freno.

Seguiremos desmontando el pasador de seguridad con unos alicates. Enderezaremos el pasador para extraer.

   
 
   

Una vez fuera, sacaremos de su alojamiento el muelle o separador de pastillas, como se ve en las siguientes imágenes. A continuación, sacamos las pastillas. Recomiendo hacer estos pasos con alicates de punta, con el fin de no arañar o contaminar las pastillas si se van a reutilizar.

   
 


Una vez tengamos las pastillas desmontadas, las colocaremos en un lugar seguro.

Observaremos los pistones si están sucios, es muy probable, y con un aceite de calidad los limpiaremos. Un poco de aceite y un paño (yo suelo usar bastoncillos) limpiaremos un poco la suciedad adherida.

Para limpiar los pistones, vamos a sacarlos un poco.
Apretaremos la menta de freno correspondiente para que salgan de su alojamiento un poco, así, hasta que veamos bien dónde está la suciedad del pistón, como se puede apreciar en la siguiente imagen.

   
 

Vemos como al presionar la maneta, los pistones salen lentamente. La maneta llegará al final del recorrido, pero no nos debemos preocupar. Quizás tengas que presionar un par de veces, o más. Ahora es cuando pondremos un poco de aceite y limpiaremos como mejor creamos.

Una vez limpios, pondremos de nuevo un poco de aceite limpio y con un destornillador presionaremos “lentamente” un pistón hasta meterlo en su alojamiento. Luego procederemos con el segundo pistón.

   
 


El siguiente paso es limpiar la pinza con un paño de posible aceite. No os preocupéis por el aceite que hemos echado hace un instante, ha quedado dentro del alojamiento de los pistones el suficiente hasta el siguiente mantenimiento.

Ahora montaremos las nuevas (o viejas) pastillas.
Colocamos la posición que deberá montar el juego fuera de su alojamiento, y las meteremos con la mano.

   
 
   
 
   
 

Ponemos el pasador de seguridad y encajamos la rueda nuevamente.

OJO!!! Si tenemos la bici en un caballete, monta la rueda y luego asegúrate en el suelo, de que la rueda está bien montada y centrada, pues en el caballete muchas veces queda torcida.

Volvemos a montar la bici en el caballete (si lo usas) y hacemos girar la rueda.

NO TE ASUSTES!! Al accionar la maneta de freno, seguramente no frene nada en el primer intento, eso es porque los pistones estaban completamente abiertos y tienen que ir hasta su posición idónea, así que insiste hasta que frene bien, que lo hará.
En el caso de que no frene, tras haber accionando bastantes veces la maneta, tendremos que purgar. Este paso es el más… pesado.

 

 

PURGADO DE FRENOS SHIMANO


El motivo por el cual se purgan unos frenos, es porque hay aire en el circuito. Y… ¿Cómo ha entrado aire si es un circuito cerrado?
El aire puede entrar por varios motivos, uno es porque se ha manipulado la maneta de freno, porque tiene una perdida e incluso por que se ha evaporado (un calentamiento muy brusco)
Que yo sepa, existen dos métodos para purgar los frenos. Una es con jeringa y otra sin.

En este caso, usaremos sin jeringa, aunque explicaremos las dos.

Las herramientas necesarias son:

- Aceite mineral Shimano
- Tubo o macarrón
- Llave fija 6-7
- Recipiente

Lo primero que debemos hacer, es poner en horizontal con respecto al suelo la maneta de freno que vallamos a purgar o rellenar de aceite.

   

Desmontamos la cubierta del depósito de aceite, con cuidado de no salpicar la pinza de freno delantero (recomendamos tapar con un trapo disco y pinza), luego quitamos la membrana que hace de vacío cuando todo está montado.

   
 
   
 
   

Ahora nos vamos a la parte de la pinza y acoplamos un tubo de sangrado a la boquilla de sangrado. Con la llave fija de 7 mm, nos preparamos para abrir y cerrar la tuerca de sangrado.

   
 
 
 

 

El paso es el siguiente.

1º Ponemos aceite en el depósito de aceite de la maneta

2º Bombeamos un par de veces para que presione aceite.

3º Presionamos con fuerza la maneta de freno y SIN SOLTAR abrimos la tuerca de sangrado 2 segundos y volvemos a cerrar la tuerca de sangrado.

 

4º Soltamos la maneta de freno.

 

Estos 4 pasos los repetiremos hasta que deje de salir aire por el tubo de vaciado que tenemos en la boquilla de sangrado y hasta que ajustemos el tacto que queremos.

Gracias al amigo Antonio, ponemos un dato que se nos pasó por alto, al darlo por sentado.

El aceite que debe quedar aproximadamente en el depósito, será de la mitad del mismo.

Para el método con jeringa:

Desmontamos la cubierta del depósito de aceite, con cuidado de no salpicar la pinza de freno delantero (recomendamos tapar con un trapo disco y pinza), luego quitamos la membrana que hace de vacío cuando todo está montado.

Ahora nos vamos a la parte de la pinza y acoplamos un tubo de sangrado a la boquilla de sangrado y a este tubo la jeringa con aceite.

Abrimos la tuerca de sangrado y con la jeringa inyectamos aceite con mucho cuidado, revisando el depósito de la maneta.

Empezará a salir aceite por el depósito y a su vez las burbujas de aire.

No hay que inyectar mucho aceite, solo un poquito. Luego meneamos con fuerza las fundas y unos golpecitos en la pinza, para que el aire suba.

Cerramos la tuerca de sangrado y repetimos lo de los golpecitos.

Cerramos la tapa del depósito y recomiendo hacer lo siguiente:

Colocamos la maneta en su lugar, luego la bicicleta la ponemos en vertical sobre la rueda trasera y damos unos caballitos con la rueda trasera, para que el poco aire que pueda quedar en el circuito suba a la maneta, se notara mejoría al instante.

Este método no lo recomiendo mucho, a mí, no me gusta.

 

Recomendaciones:
La boquilla de sangrado, suele venir de fábrica con un tapón de goma que en poco tiempo se pierde. Recomiendo sellar como sea esa boquilla, de lo contrario, entrará polvo y sellará el orificio de sangrado.

En el caso de que ya esté sellado, lo mejor es subir a un nivel más alto la pinza de freno que la maneta correspondiente, o bien, desmontar la menta para dejarla en el suelo. Desmontar la boquilla de sangrado y sacar el polvillo que obtura el orificio con una aguja muy fina y/o aire comprimido.

Luego montar de nuevo todo y realizar el paso correspondiente que hemos explicado pasos atrás.

Si hemos perdido el tapón de la boquilla de sangrado, podemos usar un tapón de válvula recortado a su medida, como puedes ver en la siguiente imagen.

 

Y como siempre digo, te acaba de ahorrar unos buenos euros en algo que tú mismo puedes hacer, con un poco de paciencia y siguiendo estos pasos.

Si tenéis dudas o queréis comentar algo al respecto, podéis hacerlo a través de Facebook o al correo que podéis encontrar en la sección Contacto

 

 

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